
La importante reducción en los presupuestos para conservación de carreteras de los últimos años, pasando de 1.300 millones de euros en 2009 a la cifra de 873 millones para este año, fruto de la crisis existente a todos los niveles, ha llevado a que empresas y organizaciones del sector alerten de la importancia que tiene para un país contar con unas vías en perfecto estado.
Sin embargo, existe un factor que ahora más que nunca es necesario resaltar y exigir a nuestras administraciones responsables de las carreteras: Es imprescindible gestionar de una forma mucho más eficaz los recursos existentes.
Es imprescindible que los responsables de la gestión y conservación de las carreteras asuman que la tecnología no es capricho de unos geeks, o un elemento que no va con ellos, sino que sólo a través de sistemas informáticos desarrollados y pensados para la gestión de las carreteras, se puede controlar, manejar y gestionar de forma eficaz la gran cantidad de recursos y datos que forman parte de las mismas.
Resulta muy preocupante que uno de los sectores que precisa un tratamiento de un mayor número de datos e información, mucha de ella crítica y que debe ser gestionada en tiempo real, no cuente (salvo honrosas excepciones como la Demarcación de Carreteras de Aragón) con sistemas tecnológicos que le ofrezcan y faciliten la labor al gestor de las vías.
Ahora que los recursos son limitados, es IMPRESCINDIBLE exigir que se gestionen de forma óptima, y en el caso que nos ocupa, que la se implante una tecnología que permita:
Ahora más que nunca debemos exigir a nuestros gestores que no se amparen únicamente en el recorte, y que complementen su conocimiento técnico con los medios informáticos apropiados, para que cada euro sea bien empleado. Sólo de esta forma podremos seguir contando con unas vías y carreteras tan buenas como las que tenemos en la actualidad.