La inteligencia artificial continúa ganando protagonismo en la gestión de la movilidad urbana. El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha un nuevo sistema basado en cámaras con Visión Artificial capaz de detectar la aproximación de bicicletas y patinetes en cruces con carril bici y activar señales luminosas que alertan a los conductores cuando existe riesgo de conflicto durante un giro.
La iniciativa busca reducir la siniestralidad en algunos de los puntos más complejos de la ciudad y representa un nuevo paso hacia una movilidad más segura e inteligente. El funcionamiento es sencillo, pero tecnológicamente muy avanzado: Cada cruce dispone de una cámara equipada con inteligencia artificial y tecnología térmica, capaz de funcionar tanto de día como de noche y en condiciones de baja visibilidad. El sistema analiza continuamente las imágenes y distingue entre bicicletas, patinetes, peatones y vehículos motorizados. Cuando detecta la aproximación de una bicicleta o un vehículo de movilidad personal dentro de una zona previamente configurada, envía una señal al controlador del cruce para activar un aviso luminoso dirigido a los conductores que van a realizar un giro.
Además, el sistema puede configurarse teniendo en cuenta parámetros como la dirección de circulación, la velocidad o el tiempo de permanencia en la zona de detección, evitando activaciones innecesarias y haciendo que las alertas solo aparezcan cuando realmente existe un riesgo potencial.
Los nuevos dispositivos se han instalado inicialmente en dos intersecciones de la avenida de San Juan de la Peña, tras una fase piloto desarrollada durante ocho meses en el cruce de Camino de las Torres con Madre Vedruna. Durante ese periodo se ajustaron los algoritmos y se comprobó su funcionamiento tanto en invierno como en épocas de mayor uso de la bicicleta.
Más allá de este caso concreto, la iniciativa refleja una tendencia que está cobrando fuerza en ciudades y carreteras: utilizar la inteligencia artificial no solo para gestionar el tráfico, sino también para anticipar situaciones de riesgo. La combinación de cámaras inteligentes, sensores y algoritmos permite pasar de sistemas que simplemente reaccionan a los acontecimientos a otros capaces de detectarlos en tiempo real y actuar antes de que se produzca un accidente.
Este enfoque abre la puerta a numerosas aplicaciones:
- Detección automática de usuarios vulnerables.
- Gestión dinámica de intersecciones.
- Priorización del transporte público.
- Regulación inteligente del tráfico.
- Mejora de la seguridad en entornos escolares y ciclistas.
