Ideas para fomentar una movilidad sostenible


(A continuación transcribo el artículo publicado en el HuffingtonPost el pasado jueves)

Poco a poco va calando en nuestra sociedad la idea de que es necesario apostar de una vez por un modelo de movilidad más sostenible, ante los problemas causados por la aglomeración de vehículos en nuestras ciudades.

Problemas como el aumento de enfermedades pulmonares ocasionadas por la mala calidad del aire que respiramos, el alto coste energético y económico que supone este modelo, o los accidentes de tráfico, han acabado gestando un clima de opinión mayoritaria favorable a apostar por otro tipo de movilidad.

En este escenario, además, resulta muy elogiable la actitud de la directora general de Tráfico, María Seguí, que ha mostrado su total disposición a tomar medidas que sirvan para potenciar el uso de medios menos contaminantes – como vehículos eléctricos o bicicletas – en detrimento del coche tradicional.

Nos encontramos, por tanto, ante un importante cambio del paradigma de modelo de transporte tradicional -donde el coche era el centro del mismo- y una situación idónea para plantear acciones e iniciativas que pueden contribuir a configurar un nuevo modelo de movilidad, más sostenible, en el que conductores, peatones y ciclistas estemos más cómodos. Pero, ¿qué acciones se deberían llevar a la práctica para tener un modelo de movilidad más adecuado a estas nuevas necesidades?

En primer lugar, resulta importante poder gestionar de una forma diferente el tráfico de vehículos, teniendo también en cuenta la contaminación -acústica y ambiental- provocada por los mismos, y tratando de favorecer una circulación que no genere «espacios tóxicos» (zonas con alta contaminación) en las ciudades.

Un buen ejemplo de esta iniciativa lo ofrece la ciudad de Salamanca con su proyecto Rescátame, donde gracias a un sistema de sensores distribuidos uniformemente, se conocen las condiciones ambientales de cada zona, lo que permite gestionar el tráfico de una forma más sostenible.

También es necesario que las administraciones realicen adecuadamente su labor de sensibilización e información ciudadana, dando a conocer a toda la ciudadanía los motivos que le llevan a apostar por un nuevo modelo de movilidad, más respetuoso con el medio ambiente, y las ventajas que representa para todos.

Pero, sin duda, el aspecto más importante, y que va a tener una mayor incidencia en este nuevo modelo de movilidad sostenible, es el desarrollo, por parte de los poderes públicos, de acciones que promuevan y faciliten el uso de transportes ecológicos y públicos.

En este sentido, iniciativas que ya vemos en nuestras ciudades como la creación de servicios de alquiler de bicicletas, la proliferación de carriles-bici, y la aparición de nuevos espacios de recarga para el coche eléctrico (aunque todavía sean muchos menos de los necesarios), son acciones que van sin duda por el buen camino, pero que se deben complementar con otras adicionales.

Sería muy importante que, de una vez, las flotas de vehículos municipales fueran eléctricas -para lanzar un mensaje claro a la población- y que, como sucede en países del norte de Europa con más tradición en esta materia, se crearan «zonas de bajas emisiones» por las que sólo pudieran circular transportes limpios.

De igual forma, se debería potenciar y abaratar el transporte público, y atender demandas que pueden resultar interesantes, como la integración de la bicicleta pública en los servicios de transporte de nuestras ciudades, de forma que existan rutas óptimas para realizar cualquier desplazamiento utilizando y combinando medios públicos.

Seguro que hay muchas otras ideas y proyectos interesantes que se podrían llevar a cabo en España si existe realmente una voluntad de apostar por este nuevo tipo de movilidad. ¿Qué otras iniciativas creéis que se deberían plantear para fomentar la movilidad sostenible en nuestras ciudades?