Autor: César Hinojosa

Cinturones de seguridad hinchables que reducen la gravedad de lesiones en caso de accidente


El fabricante de automóviles Ford, viene desarrollando desde hace unos años un cinturón de seguridad que, en caso de accidente, se hincha, como si de un airbag se tratase, para tratar de reducir la gravedad de las lesiones que pudieran producirse.

Los cinturones hinchables son un sistema de seguridad pasiva que combina la protección que ofrecen los cinturones de seguridad convencionales y los airbags. En caso de accidente, unos sensores detectan el impacto y controlan el inflado de los cinturones. Este tipo de cinturones protege especialmente al usuario de lesiones en cuello, cabeza y pecho y puede usarse tanto para niños como para adultos.

La incorporación de estas bolsas de aire a los cinturones no es sencilla. Los airbags suelen instalarse ocultos en lugares fijos como el salpicadero, el volante o el lateral del asiento. En el caso de los cinturones estos deben enrollarse y desenrollarse y deben funcionar con distintas longitudes en función del pasajero, por ello es complejo ubicar el mecanismo de detonación e inflado de las bolsas de aire.

Cuando se produce un accidente y así se detecta, el mecanismo de inflado introduce una presión de aire muy elevada en la bolsa del cinturón. A continuación se produce un desinflado controlado que favorece la desaceleración del cuerpo del pasajero. Además, al hincharse se incrementa la superficie de contacto del cinturón con el usuario, lo que reduce la presión en cada punto del cuerpo y evita lesiones mayores.

Según ha anunciado Ford, van a incorporar esta tecnología a su modelo Fusión, comercializado en América, para los asientos traseros.

 

Usando el material de las pantallas de teléfonos móviles para lunas de vehículos

Las lunas del automóvil, además de permitir la visión y proteger del viento, el polvo o la lluvia a las personas que viajan en él, son un elemento básico en la seguridad de los ocupantes del vehículo. La evolución en los materiales y métodos de construcción han conseguido aumentar la seguridad en caso de accidente. El parabrisas y las lunas forman parte de la estructura y evitan el aplastamiento en caso de vuelco. Además, su construcción laminada evita que se hagan añicos y dañen a los ocupantes. [Continuar leyendo]

Control de deslizamientos

Uno de los mayores problemas a la hora de construir una carretera es la estabilidad de los taludes y laderas que la rodean, o sobre los que se asienta. Aunque atajar el problema es prácticamente imposible, sí que existen herramientas para controlar estos deslizamientos, permitiendo actuar con antelación sobre la zona afectada, y evitando males mayores. [Continuar leyendo]